Hace unos días llegó a mí una iniciativa de reciclaje que me pareció muy interesante, así que lo menos que podía hacer era compartirla con vosotros.
Hace un año la empresa
BIC (conocida en todo el mundo por sus bolígrafos, mecheros y maquinillas desechables) comenzó a colaborar con
Terrycicle, empresa nacida en EE. UU. y especializada en recuperar envases difíciles de reciclar (envoltorios de caramelos, cepillos de dientes, bolsas de patatas... ¡¡y bolígrafos!!). Así surgió la idea de la
Brigada de Instrumentos de Escritura: una forma de
recoger instrumentos de escritura en empresas, colegios, universidades u organizaciones para convertirlos en otros productos de uso cotidiano y, a la vez, recaudar fondos. Suena bien, ¿verdad?